La espera

La caricia que previó el fin,
el mensaje que ya no llega,
no querernos nos resulta vil,
vil, mantener la inútil espera.

La espera de algún firme plazo,
del nunca “momento indicado”,
saber si soltar o apretar el lazo,
interrogante siempre afincado.

Circunferencia

Alguna vez fuimos puntos de una circunferencia,
en nuestro afán de acercarnos nos hicimos cuerda,
sintiéndonos tan atraídos y a la vez tan lejanos,
entre mediatrices trazamos una justa confluencia,
en el epicentro, todo lo soñado fue fulgor y quimera,
y luego, diametralmente opuestos, para siempre aislados

¡Vivir es una proeza!

Fragmentada descubrí la hazaña que es respirar,
la gran gesta detrás de cada simple movimiento,
la firme apuesta de arriesgarse a creer y luchar,
hallar respuestas en el más inesperado momento,
y seguir, seguir, con la ventura de lo incierto o fugaz,
porque la incertidumbre está hecha de puntos,
y los puntos solo se unen de adelante hacia atrás

Habrá

Habrá vacíos, habrá espacios,
habrá senderos y epitafios,
habrá tantos menos “hay”,
desplazados por los “hubo”,
como aquel consuelo de tonto,
de a quien se le derrama la vida,
sin haber vivido un poco.

La balsa

Así como Tanguito, quise construir una balsa,
pero en cambio yo, partí del lugar que más quería,
las ideas emergen si algo dentro nos rebalsa,
sumergiendo los deseos de esperar el “algún día”,
cuando aun siendo el mismo talle, tristemente no calza,
el naufragio es esperanza, llámenlo locura u osadía.

Libertad

¿Puedo ser pensamiento y no verbo?
¿puedo acaso vivir sin cuestionar?
lo poco es todo para quien ha estado adentro,
aislado de la necesidad de indagar,
vivir como autómata de la vida es un riesgo,
¿cómo asumir como propia una ajena verdad?
porque dudo, sé que pienso,
porque pienso, no he de parar,
hoy de la masa me desprendo,
me abro paso a vivir mi libertad.

No busco milagros

No busco en el cielo milagros,
los he sentido en mis manos,
en algún discurso sorpresivo,
en lo puntual o intempestivo,
al cruzar la calle, al sonreír,
al amar, al respirar, al vivir,
nunca busco milagros,
llegan sin llamarlos